To My Unborn Children – Spanish

by Nader Elkhuzundar

A mis futuros hijos

Se que no estaréis para leer esto. Quizás estaré muerto antes de que veáis la luz. O mejor dicho, antes de que seáis testigos de lo inhumano e injusto que se ha vuelto el mundo. Escribo de todas formas ya que quizás vuestro hermano o hermana mayor sea testigo de aquello y lea esto.

Desde que estoy Gaza, sueño con una vida mejor. De paz y tranquilidad. Sin explosiones ni sangre. Sin heridos ni mártires. Nada mas que una vida normal, en paz, que cada uno de nosotros desea tener.

En Gaza, todo es diferente. En Gaza, los F16s israelíes substituyen a los pájaros. En Gaza, dormimos con el zumbido continuo de los “drones” siempre presentes. Nos despertamos descubriendo que no hay electricidad. En Gaza, las explosiones son nuestra luz del día y el olor de la ceniza el perfume de la ciudad.

Casi nunca hay electricidad en Gaza, donde es peligroso vivir. Cada momento viviendo es considerado una nueva vida porque es muy peligroso y los israelíes traen sus juguetes a Gaza y juegan cruelmente con nosotros.

Mis queridos futuros hijos, ser de Gaza significa tener una voluntad de hierro, ser valiente y parecido a ningun otro. Cuando vayais creciendo, aprendereis todo de los diferentes tipos de armas, permitidas o prohibidad a nivel internacional. Lo diferente en Gaza es que Israel no distingue entre sus blancos. Ósea matan cualquiera con una sonrisa. Francamente nos matarían varias veces si pudiesen.

Crecer en Gaza no es facil. Crecer en Gaza es un reto. Una búsqueda. Y la recompensa es una personalidad fuerte y valiente. Tan valiente que podréis  enfrentaros a los tanques a pecho descubierto y con una piedra. Gritandole si se atreve a moverse “sobre mi cadáver”.

Otra cosa que conseguiréis siendo de Gaza es que seréis capaces de distinguir los sonidos de todo lo que mata. Sea un M-16, AK-47, .50 Cal, proyectiles de los buques de guerra israelíes, de los cazas en el cielo, y la lista nunca acaba. Vivir en Gaza es un reto de paciencia. Solo los fuertes y valientes pueden sobrevivir. Con sobrevivir, entiendo vivir un día mas de batallas y dificultades cotidianas.

Para terminar lo mas importante, no os vayáis de Palestina. Es donde pertenecéis. Es donde cada cosa cuenta y donde cualquier cosita que hagáis podrá tener un gran impacto. No dejéis Palestina porque es la tierra de mis antepasados. La de vuestros antepasados. No os vayáis de Palestina porque al final es lo único que os quedara. No os vayáis de Palestina, aunque tuvierais que vivir de aceite de oliva y tomillo.

PS: decid a vuestra madre que la quiero mucho. Abrazad sus mejillas y su frente por mi.

Con todo mi amor,
Papa.

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